El equilibrio no es para España

Spain is different… pero no para mejor, sino para ser el hazme reír de Europa!!!


Presumimos de vivir en un país con más horas de sol que la media diaria europea, pero tenemos unos horarios que nos impiden disfrutar de ello.

Creemos que somos súper felices, que en España se vive súper bien y que somos súper modernos pero luego sale a la luz cualquier estadística sobre productividad, educación o incluso sobre la felicidad, y ahí estamos, enganchaditos con alfileres al vagón de cola.

Y que pasa con los coches? Pues lo mismo. Buscamos coches de marcas conocidos única y exclusivamente para contar con la aprobación de nuestro entorno, compramos coches más grandes y caros de lo que necesitamos y de lo que nos podemos mantener y luego aplaudimos con las orejas cada vez que nos llega la renovación del seguro o nos “cantan” el precio de las revisiones oficiales.

Por último, y sé que me repito, compramos coches con mecánicas de gasóleo a lo loco, sin hacer un mísero cálculo sobre la amortización de la inversión respecto a un equivalente de gasolina y nos creemos súper trendy, súper cool y súper fashion (Dios nos libre decirlo en castellano…) contado miles de fantasmadas que ni nosotros mismos nos creemos sobre los consumos maravillosos de nuestras aceiteras…

Qué pasa cuando una marca pone el equilibrio a nuestro alcance??? Pues que no triunfa. Ejemplos hay muchos pero, en el marco del acuerdo entre Nunca sin mi coche y MotorGiga, hoy me he centrado en el Citroën C2.

Cuando comenzó su comercialización en el año 2003 representó una alternativa muy equilibrada en el segmento de los urbanos. No era el más pequeño ni el más grande, no era el más caro ni el más barato, ni era el más bonito pero tampoco era el más feo… estaba en un cómodo punto medio en cualquier aspecto.

Contaba con mecánica suficiente para desplazamientos urbanos y alguna escapadilla por carretera e incluso contaba con versiones deportivas de 122cv para aquellos que les gusta llegar antes que nadie a los semáforos… pero después del tirón de ventas que supone el lanzamiento de un coche nuevo, sus ventas no fueron motivo de satisfacción para la marca.

Yo, fiel defensor de las causas perdidas, considero que todo aquel que valoró algún día la compra de un Citroën C2 y lo dejó pasar, salvo contadas excepciones, ha cometido un error. En cualquier caso, si quieres saber la historia de este urbano tan equilibrado no dejes de pinchar en el siguiente enlace:




Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s