La teoría de los seis grados

Según la teoría de los seis grados  de separación todos los humanos estamos conectados por un máximo de seis personas con cualquier otro habitante del mundo. Sobra decir que desconozco cuántos amigos y qué tipo de amigos tenía es escritor Frigyes Karinthy pero me imagino que debía algo así como la ONG del amor…

Aterrizando en el mundo del automóvil, en cualquier listado de precios de los coches que actualmente se comercializan en España se ve que el primero que aparece es el Abarth 500, sin duda toda una golosina para los amantes de las emociones fuertes, pero vamos a ver con qué se otros vehículos se puede relacionar a este urbanos.

Abarth es una marca propiedad del grupo Fiat, que a su vez es propietaria de Chrysler, marca que en su tiempo estuvo bajo el control de Mercedes y que compartió tecnología y motor 1.6 con el Mini, propiedad del grupo BMW.

El grupo BMW tuvo una especial relación de amistad con la francesa PSA que a a su vez tiene acuerdos de colaboración con las japonesas Toyota y Mitsubishi. Esta segunda marca, hasta no hace mucho tiempo usaba mecánicas diésel de origen Renault, que tiene algo más que una bonita amistad con Nissan, marcas que tienen en el mercado una serie de vehículos industriales fabricados conjuntamente y que a su vez se venden también como Opel. Llegados a este punto no me voy a poner a explicar la relación de amor-odio entre el gigante americano General Motors y el antiguo grupo Fiat, no?

Ups!!! me he pasado de los seis grados pero eso tiene una fácil solución y por varias bandas: Mercedes también tiene un acuerdo de colaboración con Renault y Fiat iniciará en breve un protocolo de fabricación de un PickUp con Mitsubishi y de un vehículo industrial con Renault.

En casa del herrero dicen que cuchillo de palo y eso es lo que está más de moda en el sector de la automoción. Todas las marcas se apresuran a afirmar que su tecnología es fruto del trabajo de sus ingenieros y de sus inversiones de investigación y desarrollo, pero si vamos mirando marca por marca vemos que todas los grupos automovilísticos tiene algún amigo especial que tienden a negar o “adornar” para que (como siempre) sea el consumidor el que salga perdiendo.

Por ejemplo cuando apareció en 2001 la primera serie del Mini con esta marca ya bajo la órbita BMW a me dijeron en un concesionario que el coche estaba equipado con lo último de la tecnología de la marca alemana. Cómo es lógico, no pude evitar de dejar caer que los motores del Mini eran producto de un acuerdo de con Mercedes-Benz y que estaban fabricados en Brasil. Años más tarde llegó el Mini D con motor Toyota.

La segunda serie del Mini llegó en el año 2007 en un momento en el que yo estaba pensando comprar un coche urbano. El caso es que en el concesionario Mini más cercano a mi domicilio me volvieron a comentar que el motor era “todo un BMW” cuando en realidad se trataba de un motor desarrollado en colaboración con PSA y que en los concesionarios Peugeot solían repetir a menudo como argumento de ventas. He de decir que no compré el Mini porque era excesivamente caro y tampoco compré el Peugeot porque el cambio automático tenía sólo cuatro velocidades.

En ambos casos BMW decidió hacer una colaboración con otros fabricantes que, a juzgar por el posicionamiento de los comerciales, juzgaban que podía ser perjudicial para la imagen de su producto. Pero qué pasa cuando el no se hablar de colaboración sino directamente de “comprar” una determinada pieza???

Para explicar esto creo que lo mejor es usar un ejemplo claro (y sangrante) que se está dando ahora mismo: la amistad entre la marca más premium de entre las premium y las más generalista entre las generalistas

Desde que se lanzó las últimas generaciones de los Mercedes A, B, CLA y GLA no he podido dejar de llevarme la manos a la cabeza cuando me enteré de que el motor que equipan las versiones que están llamadas a ser las más demandadas, las 180 CDI, equipan un motor de origen Renault.

En este caso me voy a permitir el lujo de afirmar claramente que no es ni un co-desarrollo ni una colaboración. Por decirlo de una forma clara y directa se puede afirmar que Mercedes compra el motor a Renault. No sé hasta que punto será de recibo una marca como Mercedes crea oportuno que sus compacto usen el mismo motor que que un Clio Collection 1.5 dCi de 13.320€. comparta mecánica con los compactos de Mercedes cuyas tarifas parten de los 26.625€. No sé si los compradores de Mercedes que se decantan por esta motorización saben que están comprado un motor Renault y si saben que serán propietarios de un Mercedes con correa de distribución.

No quiero ser descortés pero si yo pagase 26.625€ por un compacto de Mercedes por el que hay que pagar casi 700€ si lo queremos climatizado o casi 3.500€ si queremos un navegador con un mínimo de presencia quiero suponer que estoy comprando un vehículo con unos niveles de calidad muy superiores a los del un Renault Mégane.

Claro que todas dudas no repercuten de forma notoria en la percepción que los clientes tienen de sus coches porque un alto porcentaje de conductores desconocen estos detalles de sus coches. Saben que tiene un coche “X” y les parece suficiente.

Por desgracia hay quien no sabiendo distinguir entre una tuerca y una arandela no pierden la oportunidad de compartir sus “conocimientos” con quienes le rodean.

Qué cambio es mejor, el Selespeed de Alfa Romeo o el Dualogic de Fiat???

Qué motor va más “fino”, El 1.3 CDTI del Opel Corsa o el M-Jet 90 del Fiat Punto???

Qué coches es más práctico para la ciudad, el Peugeot 108 o el Citroën C1???

Son preguntas que directamente no tienen respuesta; se trata del mismo producto que sólo recibe un nombre distinto según la marca que lo comercialice y que a la hora de la verdad no aportan nada a sus propietarios más allá del placer de poder centrar la atención en cualquier conversación de barra de bar.

No hace mucho tiempo que una persona bastante allegada me comentó que había comprado coche porque iba a tener un hijo. Le gustaba mucho el Fiat Croma pero que al final se decidió por un Saab 9-3 porque equipaba el mismo bastidor y motor que el Opel Vectra C y porque no se fiaba del motor del Fiat Croma… Sobra decir que antes de que acabase la frase le dije que los tres coches compartían bastidor y mecánica diésel. Hace años que no sé de ellos…

El último ejemplo de sabiduría popular me surgió recomendado un compacto a un amigo de esos que parece que escuchan pero que realmente están pensando sabe Dios en qué. Después de una hora de aburrida conversación me preguntó qué motor me parecía mejor, si el del Volvo V40 D2 o el del Ford Focus 1.6 TDCi (es el mismo).

Lo cierto es que es frustrante, muy frustante, que alguien te pida consejo / opinión / ayuda a la hora de comprar un coche y que luego demuestren en cada parpadeo que no te están escuchando.

Si a la hora de comprar un coche, los españoles tuvieran la misma preocupación por saber qué compran como tienen por aparentar y buscar la aprobación social de su vecindario estoy seguro que las listas de los modelos más vendidos cambiaría totalmente.

Dicho esto, sigues opinando que tu coche es el que realmente crees que es???

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