Dando parte del parte

Dicen que lo peor de las vacaciones es la vuelta… y me parece que lo dicen con toda la razón!!!

Visitar Asturias siempre es un placer que me invita a conducir nueve horas realizando un par de paradas para estirar las piernas, comer algo y visitar el escusado.

Sin embargo, marchar de Asturias siempre se me hace un poco cuesta arriba, sobre todo si conduciendo por la Autovía del Camino de Santiago (A231) el camión que circula delante de mi es incapaz de circular sin invadir constantemente el arcén que las administraciones púbicas han sido incapaces de limpiar. A pesar de que haber ido aumentando progresivamente la distancia de seguridad no pude evitar que una piedra del tamaño de un asteroide dejase su firma en el parabrisas delantero…

Hice mi primera parada del viaje en la AP1, en el primer área de servicio que encontré tras pasar Burgos, y ya observé que al chinazo le estaban empezando a salir “patas”… (mal asunto). En la segunda parada realizada en la A2 tras pasar Zaragoza, además de encontrarme con el peor AutoGrill de todos cuantos había pisado, observé que la longitud de la grietas rondaba ya los 30 centímetros (es lo que tiene tener una red de carreteras tan mal conservada). Cuando llegué a Barcelona las longitud de las tres ramificaciones que salían de la zona del impacto rondaba ya los 120cm.

Tengo el Fiat Punto asegurado a todo riesgo con franquicia con la aseguradora Pelayo así que busqué la información relativa al servicio de lunas y me encontré con un maldito teléfono 902 (los odio y me parecen un engaño) así que me acerqué a la oficina Pelayo más cerca a mi domicilio (400m según Google Maps) y comenté el tema. El asesor que me atendió marcó un número de teléfono y me pasó el auricular… y empezaron mis desencuentros!!!

1.- Dicen que la información es poder, pero si yo afirmo que el impacto de la piedra con el parabrisas de mi coche fue en algún punto de la autopista A231 entre León y Sahagún de Campos es porque no tengo ni idea del punto kilómetrico en el que se produjo, no porque quiera ocultar información.

2.- Si digo que no tengo ni idea de a que hora se produjo el “incidente” es porque tampoco lo sé, no porque otra vez más quiera ocultar información.

3.- Si digo que quiero sustituir la luna en un taller de la red oficial Fiat es porque mi coche SÓLO se des/monta y repara en un taller de la red oficial Fiat. Con esto no quiero menospreciar a las franquicias de reparación y sustitución de lunas que hay en Barcelona; sólo quiero ejercer mi derecho a reparar el vehículo en el centro técnico que más me guste, tal como recoge mi póliza de seguro.

4.- Si digo que quiero hacer la reparación en un taller de la red oficial Fiat la primera no es necesario insistir, insistir y volver a insistir. Entre otras cosas, porque a testarudo no me va a ganar un asesor comercial.

5.- He facilitado a mi interlocutor el nombre el taller, la dirección y el número de teléfono. El problema es que me han preguntado incluso si conocía el código postal!!! Vamos a ver, si a duras penas recuerdo el mío, cómo me van a pedir que recuerde un código postal de un taller al que voy cada 30.000km? Por otro lado, tan importante es el código postal o es que era otro frenazo para acudir a los talleres “amigos” de Seguros Pelayo???

6.- Qué es eso de que el perito pasa a una hora sí y otra hora no??? A ver señores de Pelayo, estoy avisando con una semana de antelación de cuándo voy a llevar el coche al taller, de a qué taller voy a llevar el coche, de a que hora puedo llevar el coche… y me decís que quizás el perito no pueda pasarse y tenga que dejarlo para el día siguiente??? La excusa mágica es que el perito está trabajando. Espero que me disculpe el gremio de peritos de automoción, pero quiero hacer una aclaración: los que cogemos el coche cada día laboral a las 7:15 de la mañana, hacemos 25km y volvemos a las 18:30 a casa… NO VAMOS A BUSCAR SETAS!!! (Yo al menos).

Una vez que considero que la información necesaria ya está dada prefiero terminar la llamada con mi amable interlocutor de Seguros Pelayo y me dispuse a despedirme del administrativo de la oficina, que amablemente comienza a conversar…

Por la conversación he oído que usted viaja mucho y no sé si tiene usted contratado algún seguro de accidentes...”

Pues hombre, está feo que lo diga, pero con el seguro de accidentes incluido en el seguro del hogar, con el seguro de accidentes y vida incluido en la American Express y con seguro de accidentes incluido en el seguro del coche creo que estoy más que servido, así que le contesto que no estoy muy interesado en este momento. Comienza entonces a ofrecerme una mejora en el seguro de mi coche. A ver, señores de Seguros Pelayo, en que cabeza cabe que quiero mejorar las condiciones del seguro de mi coche (que ha cumplido ya siete años) cuando hace menos de un mes que lo he renovado. Es más, si le digo que estoy pensando que el año que viene lo paso a “terceros ampliado” le da un infarto…

El caso es que hoy lunes he dejado el coche en el taller para cambiar una luna y no tengo muy claro que el viernes me devuelvan el coche…

Qué pasa últimamente con las ganas de vender que tiene todo el mundo??? Si paramos a echar combustible nos quieren vender cualquier golosina o caramelo que haya de “oferta”; si vamos a realizar un mantenimiento nos quieren vender operaciones de chapa; si vamos a la oficina del seguro nos quieren vender más seguros; si estamos en casa nos llaman para vender incluso ventanas de aluminio (verídico, me ha pasado). Es que incluso me han llamado de Vitaldent!!! (por cierto, de dónde habrán sacado mi número de teléfono???).

La última “televenta” que me han ofrecido ha sido de un servicio Fiat de la provincia de Valencia que me ofrecía un descuento de hasta el 30% en servicios de mantenimiento. Decir que me quedé perplejo es poco porque a este servicio oficial acudí una sóla vez en toda mi vida, exactamente en mayo de 2009, por una mini-avería en ruta y que cobraron casi 100€ a pesar de que mi coche estaba en periodo de garantía extendida porque se aprovecharon de que estaba en ruta para decirme que si había que hacer los trámites con la aseguradora que cubría la extensión de garantía de Fiat debía dejar mi coche en sus instalaciones todo el fin de semana (era viernes a última hora).

Qué quiero decir con esto??? Pues que cada día me resulta más chocante la diferencia que hay en el trato que las empresas dan a los clientes cuando éste quiere contratar algo respecto a cuando necesita solicitar un servicio. No quiero que nadie vaya a pensar que voy de prepotente por la vida pero si he pedido el cambio de la luna de mi coche no es porque Seguros Pelayo me regale nada, sino porque tengo un contrato de seguro que anualmente pago. Si he querido llevar el coche a un determinado taller no es por llevar la contraría a nadie sino que porque la propia póliza determina que puedo llevar el coche al taller que yo quiera y, por último, si paro en una estación de servicio a llenar el depósito de mi coche es porque necesito combustible pero no necesariamente comprar patatas fritas a precio de oro.
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