Me dejas helado!!!

Helado me deja la gente, mucho más que la nieve, cuando comienzan a caer los primeros copos sobre el asfalto y el comportamiento al volante del ser humano cae a unos niveles bochornosos.

En España no tenemos mucha cultura de montar neumáticos de invierno en nuestros vehículos, somos muy pocos los que llevamos cadenas en el coche y, de entre los que las llevamos, sólo un mínimo porcentaje sabemos ponerlas. Lo sé, he usado la primera persona, pero he tenido el detalle de ponerlo en plurar…

El caso es que no sólo hay una cierta necedad hacia la prevención al volante, sino que son muchos los que se mofan de los que sí tomamos ciertas medidas. En mi caso particular reconozco que, cuando vivía en Asturias, mi Rover 75 Club iba siempre calzado con neumáticos GoodYear Hydragrip, una elección perfecta para una zona tan lluviosa como lo es la parte norte de España. No eran unos neumáticos de invierno propiamente dichos ni tampoco ganarían nunca un premio al silencio de rodadura, pero para hacer los cincuenta kilómetros diarios por la AS 17, y subir y bajar cuatro veces al día “los túneles de Villa” a una velocidad máxima de 80km/h era la opción más correcta, o así lo pensaba en su momento. Pues a pesar de ser una opción meditada, siempre había el chiste fácil del “sábelo todo” de turno, que ponía en duda mi elección con una total falta de argumentos. Qué lástima…

Con sólo estos dos párrafos, es fácil entender como un viaje de siete horas puede alargarse hasta las dieciocho, así que voy a dar unos consejos para la conducción en carreteras con escasa adherencia. No voy a dar un listado de ellos, porque eso ya lo hay en miles de páginas de internet, sino que voy a ir hablando de ellos en el mismo orden en el que yo los he ido atajando de forma autónoma o sufriendo por el comportamiento de los demás usuarios de la vía.
Antes de nada, voy a hacer un pequeño inciso en esta entrada para aclarar un punto muy importante sobre la climatología invernal y que puede ser tan útil al volante como dando un simple paseo por el bosque.

Si por causas de la vida te encuentras en pleno mes de noviembre en los Alpes, a 500 metros sobre el nivel del mar y con temperaturas que apenas llegan a los ceros grados al medio día, sería muy importante que fueras medianamente preparado para el frío, tanto en lo que respecta a ti como a tu coche. Por otro lado, si la radio anuncia precipitaciones, la televisión anuncia precipitaciones, la previsión meteorológica de nuestro fabuloso teléfono “inteligente” anuncia precipitaciones, todos nuestros amigos de FaceBook están esquiando, por el Twitter te llega una foto de un muñeco de nieve, el cielo se oscurece y ves máquinas quitanieves por la autopista… te has parado a pensar que quizás vaya a nevar??? Que no es por amargarte el día, ni por filosofar sobre el cambio climático, pero ante esas evidencias yo tendría cierto temor.

Si aún así, sigues pensado que no va a pasa nada, y te decides a utilizar tu vehículo sin ningún tipo de precaución, no te preocupes, adelante… eres un peligro en la carretera pero actúas igual que el 99% de la población.

Lo primero que hay que tener en cuenta en condiciones climatológicas adversas es que se supone que tendremos que llevar, como mínimo, la luz de cruce encendida. Y uso el verbo suponer, porque todos sabemos que hay un alto porcentaje de conductores a los que aún les cuesta encender las luces.

Cuando las condiciones climatológicas empiezan a torcerse, es tan importante llevar las luces encendidas como el hecho de que éstas estén bien reguladas. La operación para subir o bajar el haz de luz se hace en un par de segundos y no requiere ni grandes esfuerzos ni grandes conocimientos. Si las luces están bajas limitamos nuestros campo de visión y si están altas no tendremos iluminación sobre la zona inmediatamente anterior al coche y además estaremos molestado al resto de conductores. Como es de esperar, el llevar las luces correctamente reguladas distingue a los conductores prudentes y educados del resto.

Y al igual que los que no llegan, están los que se pasan… Qué pasa con las luces de niebla??? Es que nadie se ha dado cuenta aún de lo molestas que pueden llegar a ser cuando no son necesarias??? Tan difícil es apagarlas??? No voy a pedir que hagáis como yo, que incluso las quito al pasar por un túnel o en cuanto veo que ya no son necesarias, pero por favor, si es que las usáis recordad apagarlas antes de San Juan!!!


Por cierto, las bombillas pierden efectividad con el tiempo y el uso por lo que conviene cambiarlas después de unos años aunque no estén fundidas. Su coste es mínimo y obtendremos un plus en seguridad.

Hay quienes consideran que con el asfalto nevado debemos conducir con suavidad, con dulzura, sin tirones, previendo las maniobras, aumentando la distancia de seguridad… vamos, todas esas cosas que yo considero debemos hacer siempre, ya sea con suelo húmedo o seco. Por desgracia, la gran mayoría de los conductores se comportan como animales y sus hechos demuestran que lejos de aumentar la seguridad, todos sus actos ponen en serio peligro su integridad física y la del resto de usuarios de la vía.

Con nieve debemos moderar la velocidad; no sólo las distancias de frenado pueden alargarse hasta el infinito, sino que además podemos perder el control de nuestro vehículo mucho más fácil que con tiempo seco en una maniobra de adelantamiento, de cambio de dirección o simplemente circulando con normalidad. Pero esta moderación en la precaución no debe hacer que nos convirtamos en parásitos al volante. En muchas ocasiones, ya sea con nieve, o simplemente con lluvia fuerte, hay conductores que minimizan su velocidad hasta convertirse en obstáculos para el resto de usuarios, máxime cuando estos usuarios no tienen el detalle de apartarse a la derecha o incluso detenerse en la zona no practicable del arcén.

Si por causas de la circulación nos hemos tenido que detener, al iniciar la marcha lo haremos con suavidad. La mayor parte de los coches automáticos tienen un programa especial para la conducción invernal por lo que salvo en condiciones extremas no se nos deberían plantear muchos problemas.

La mayor parte de los problemas vienen provocados por los usuarios de coches manuales, capaces de organizar un circo tremendo en un momento. Tan difícil es arrancar en 2ª marcha? tan difícil es entender que una vez perdida la adherencia, ésta no vuelve por arte de magia? Entonces por qué vemos a tantos conductores “quemando rueda” sobre el asfalto congelado??? Una vez que hayas perdido la adherencia y las ruedas motrices comiencen a patinar, lo mejor es apretar el embrague a fondo, frenar y volver a empezar con mucha suavidad. Si la cosa se pone fea, a veces puedes acabar antes dando unos centímetros para atrás e intentándolo de nuevo.

En la mayor parte de los casos, al comenzar a caminar notarás que el coche se te va para todas partes excepto para delante. Otra vez, tendrás que usar toda tu suavidad al volante para dirigir el coche en la dirección deseada. No des volantazos nunca. Si lo haces en parado, conseguirás que la nieve que haya debajo de tus ruedas delanteras se aplaste y se convierta en hielo. Si lo haces de la que empiezas a moverte el coche se te irá para todas partes y si lo haces en marcha… eres un necio!!!

Mención aparte, con fuerte tirón de orejas para los fabricantes, se merecen los coches dotados con una tracción total tan inteligente que no sirve para nada. De hecho, en este viaje, el primer coche que vi tirando en el arcén fue un Audi Q5, algo que me llamó la poderosamente la atención. Vale que YouTube está lleno de vídeos con comparaciones interesadas de los sistemas Quattro, xDrive y 4Matic, pero yo, con tracción delantera, estoy aquí para contarlo!!!

Otro detalle muy importante que (nos) desquicia a muchos es el vaho en los cristales. Tened en cuenta que con temperaturas bajo cero muchos compresores de aire acondicionado dejan de trabajar, por lo que es de suma importancia que en cuanto veáis los primeros copos de nieve caer dirijáis todo el caudal de aire hacía el parabrisas. No hace falta que esté a la máxima temperatura, porque eso puede levantaros un molesto dolor de cabeza.

Un detalle muy importante y al que poca gente le presta atención es al teléfono móvil. En circunstancias de climatología adversa no hace falta estar contándolo en todas las redes sociales; es más importante mantener la batería en nivel óptimo para poder realizar cualquier llamada que debamos realizar ante cualquier situación de emergencia.

Por último, tres consejos rápidos para quien los quiera tener en cuenta.

1.- Ten siempre el depósito lleno. No hace falta que pares en casa surtidor que veas, pero tampoco dejes caer mucho la aguja. A título personal, yo no lo dejaría bajar de la mitad.

2.- Cuando preveas un viaje difícil, procura llevar algo de comida en el coche. No sabes cuánto podrá dilatarse tu viaje y en condiciones atmosféricas adversas, las áreas de descanso suelen estar llenas.

3.- En las continuas paradas, mira a ver qué haces con los dedos. A los de los coches de al lado nos da un poco de asquito!!!

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