Un país llamado mundo

Quién no se acuerda de la actriz y cantante francesa Dalida y de éxitos suyos como Gigi l’amoroso o Paroles, cantada a duo con el también actor francés Alain Delon…

Lo que no mucha gente conoce, es que esta actriz que llevo Francia a muchos rincones del mundo había nacido en Al-Qāhira en el seno de una familia inmigrante de origen italiano; de hecho su nombre real era Iolanda Cristina Gigliotti. Su muerte, temprana e inesperada, fue en Francia casi un asunto de estado. Posteriormente, a pesar de las promesas, se le dedicó una sencilla plaza en el parisino barrio de Montmartre (18e arrondisement), que más que una plaza es el cruce entre rue d’Abreuvoir y rue Girardon donde la actriz vivía. A pesar de sus varios y famosos “pretendientes”, murió sóla sin haber tenido hijos.

Ahora, buscando un paralelismo entre la vida de esta actriz y el mundo del motor, sólo se me ocurre un ejemplo: el Alfa 159, un coche de una belleza innegable, nacido con genes italianos, americanos y australianos, que tuvo un cierto éxito y muchos reconocimientos internacionales, y que en 2011, con sólo seis años de vida comercial, fue descatalogado sin un sucesor. Pero bueno, voy a ir poco a poco…

El Alfa Romeo 159 nace en el año 2005 para sustituir al exitoso Alfa Romeo 156, que tantas alegrías (y beneficios) aportó a la marca de Il Biscione. Sus líneas están inspiradas en el Alfa Romeo Gulia Ti de 1962 y su nombre es un recuerdo y homenaje al Alfa Romeo 159 con el que Juan Manuel Fangio se declaró campeón del mundo de Formula1 en 1951.

El bastidor del coche se había desarrollado cuando el grupo Fiat (propietaria de Alfa Romeo) pensaba que se llevaría bien con el grupo americano General Motors, ya que dicho bastidor se proyectó con la idea de haber sido usado también por Cadillac y Saab. Cuando se dieron cuenta de que la relación italoamericana no iba a funcionar, el proyecto estaba tan adelantado que por parte de Alfa Romeo se decidió seguir adelante con el desarrollo del coche. Por desgracia, el llevar un bastidor específico y único, disparó los costes de desarrollo y producción de una forma exagerada.

Dicho bastidor cuenta con una suspensión delantera de doble horquilla alta y suspensión trasera de cuatro brazos MultiLink, con posibilidad de tracción delantera o tracción total. Su puesta a punto, casi perfecta, le sirve para que muchos profesionales comparen su eficacia con la de un BMW 3. Esta calidad en su rodadura se debe también a la extrema rigidez a la torsión y a la flexión que le otorga su chasis.

Lo primero que llama la atención respecto a su antecesor, el Alfa Romeo 156, es que este nuevo modelo crece en todas las dimensiones, alcanzando los 4,66m (23cm más que su antecesor) lo que le sitúa un poco en el terreno que hasta entonces ocupa el Lancia Kappa. El lado negativo de este incremento de tamaño es que el peso total del vehículo se dispara en comparación con la competencia (como todos los coches en los que participa Opel) y esto lastra en cierta medida tanto los consumos como la dinámica de las versiones menos potentes, aunque favorece el aplomo en carretera.
El interior del Alfa Romeo 159 repite la imagen dinámica exterior, aunque con un diseño de la parte baja del salpicadero y de las puertas delanteras tomado del Lancia Kappa, y es que esta berlina deportiva, además, puede ser sumamente lujosa.

Hay decoraciones interiores en negro o con acabado bicolor, tapicerías de cuero natural opcionales o de serie según acabado y un equipamiento muy completo, en el que no falta el manos libres para el teléfono, el navegador por satélite o los faros de xenón, que en los acabados más altos forman parte del equipamiento de serie.

El toque deportivo al interior lo pone el volante de pequeño diámetro y el diseño de la consola central, con terminación metálica y parte de la instrumentación en su parte superior.

En lo que respecta a las motorizaciones disponibles, en el momento de su lanzamiento se ofrecen cuatro motorizaciones de gasolina y tres de gasóleo, unidas siempre a un cambio manual de seis velocidades, excepto el modelo de 140cv de gasolina, que equipaba uno de cinco velocidades.

Lo oferta mecánica de gasolina comienza con el 1.8 de 140 caballos y culminaba con el potente motor de seis cilindros y 3.2l con nada menos 260 caballos y tracción integral. En medio quedan dos bloques de cuatro cilindros de 1.9l y 2.2l, con 160 y 185 caballos respectivamente. Todos estos motores de gasolina son desarrollados por la forma Holden (filial de GM) , fabricados en la factoría del puerto de Melbourne y, a excepción del 1.8, están dotados de inyección directa y control variable del alzado de las válvulas. Dicho motor 1.8 es conocido en Europa por haberse montado en varios modelos Opel y Saab. Como anécdota, puedo contar que el bloque 3.2 fue externamente modificado para que se pareciese el motor V6 PRV que había usado el grupo Fiat en varios modelos.


La oferta diésel está firmada por dos bloque de origen Fiat muy conocidos por todos los amantes de esta marca, el 1.9 con 120 ó 150 caballos (8 o 16 válvulas) y el cinco cilindros 2.4 de 200 caballos.
En el 2006, un año después de su lanzamiento, se presenta el Alfa Romeo 159 Sportwagon.

Esta carrocería de cinco puertas repite la mismas medidas exteriores, mismos niveles de equipamiento y misma oferta mecánica que la carrocería berlina, pero añade un ligero toque de deportividad y versatilidad, a la vez que otorga a los pasajeros traseros unos centímetros extras para sus cabezas, algo que se echa en falta en la carrocería berlina. Por contra, esta carrocería “familiar” pierde algún litro de capacidad del maletero en relación a la carrocería sedán.

También en el año 2006 se comienza a ofrecer el cambio automático de seis velocidades con convetidor de par para los motores diésel 1.9 JTDm de 150 y 2.4 JTDm de 200 caballos o con embrague pilotado Selespeed para el gasolina 2.2 de 185cv.

En el año 2007 sólo aparecen en la gama Alfa Romeo 159 dos pequeños cambios para ampliar la oferta mecánica. Comienza a ofrecerse el cambio automático para el modelo 3.2 V6 24v y las variantes manuales del motor diésel 2.4 JTDm pasan de 200 a 210 caballos (el automático mantiene los 200cv).

En el año 2008 se le realiza una pequeña actualización pero de gran importancia. Por un lado, se hace un rediseño de los sub-bastidores delanteros y traseros, que ahorran 45kg al conjunto del vehículo, y se generaliza el uso del diferencial delantero de deslizamiento limitado por control electrónico. En el exterior se añade la posibilidad de abrir el portón trasero pulsando sobre el anagrama y se modifica el catálogo de llantas disponibles. En el interior, sin modificaciones visibles, aumenta la calidad de los materiales empleados y su ajuste.

Como novedad en la gama, comienza a ofrecerse el motor 3.2 V6 24v asociado a un cambio manual de 6 velocidades disponible sólo con tracción delantera.

En el año 2009, coincidiendo con el salón del automóvil de Ginebra, el Alfa Romeo 159 recibe un equipo de frenos más potentes y estrena una nueva oferta mecánica.

Por una lado, los viejos y gastones motores australianos 1.9 JTS y 2.2 JTS con cambio manual son sustituidos por un nuevo bloque desarrollado íntegramente por Fiat Powertrain. Este nuevo motor, con 1.742cc y 200cv, recibe el nombre comercial de 1.750 TBi, en un claro guiño hacia esta cilindrada histórica dentro de la marca italiana. Este motor, se asocia en exclusiva a un cambio manual de seis velocidades (En el Lancia Delta, este mismo motor se asocia en exclusiva a un cambio automático). 

Este nuevo bloque de cuatro cilindros equipa doble árbol de levas en cabeza, ajuste continuo de alzada de válvulas tanto en admisión como en escape y un sistema de inyección directa de combustible de alta presión para reducir tanto el consumo como las emisiones, todo ello pesando 15kg menos que el bloque 2.2 JTS. Este motor entrega un par máximo de 320Nm a sólo 1.400rpm y dispone de función OverBoost aunque en banco de rodillos es capaz de ofrecer hasta 235 caballos y 340Nm. Estas cifras “de ensueño” para un motor de gasolina de sólo 1.742cc invitan también a que se cese la fabricación del las versiones 3.2 V6 24v de cambio manual.

La oferta de mecánicas diésel también se modifica sustancialmente. Comenzando por la base, el 1.9 JTDm de 120cv recibe ciertas modificaciones electrónicas y de desarrollos del cambio manual encaminadas a reducir tanto el consumo como las emisiones y recibe el nombre de 1.9 JTDm Eco. Manteniendo la misma potencia, mejora tanto el consumo, como la velocidad y la aceleración del modelo convencional.

Sobre la base del 1.9 JTDm de 150cv, aparece un nuevo bloque de 170cv que, gracias a diversas modificaciones en la gestión del motor y al aumento de su cilindrada hasta los 1.956cc mejora tanto los datos de prestaciones como de consumos del modelo del que deriva. De esta nueva motorización, se ofrecen versiones convencionales y versiones Eco.

En lo que respecta al tope de gama de gasóleo, el 2.4 JTDm, se mantiene a la venta sólo el modelo con cambio automático, tracción delantera y 200cv de potencia.

En el año 2010, el fabricante decide ir matando poco a poco al Alfa Romeo 159 debido a los excesivos costes de fabricación y a la poca rentabilidad del producto.

Centra su oferta de gasolina en el motor 1.750 TBi de 200 caballos y cambio manual. 

La oferta de gasóleo también se recorta y se centra en el modelo 2.0 JTDm en dos niveles de potencia: el estrenado el año anterior con 170cv y una versión descafeinada de éste, con 136cv, que servirá de reemplazo a los anteriores grupos de 1.9 JTDm en sus dos niveles de potencia. En lo que respecta al modelo de cinco cilindros 2.4 JTDm, directamente se cesa su producción.

En el verano del año 2011 el fabricante decide matar definitivamente al Alfa Romeo 159, y lo hace eliminando de su oferta la mecánica de gasolina y elevando el ritmo de fabricación de forma exagerada de las versiones 2.0 JTDm de 135 y 170cv hasta el mes de octubre, para garantizar un número mínimo de unidades que permitan al coche mantener su vida comercial a pesar del cese de su fabricación. En cualquier caso, en octubre de 2011 el 159 queda fuera del catálogo de Alfa Romeo.

No hace mucho que un importante y mediático directivo de Fiat afirmó que el Alfa Romeo 159 había sido un error…

Desde un punto de vista mitad pasional y mitad objetivo, la relación entre Fiat y General Motors fue un fracaso millonario para Fiat y una ventaja para Opel, que aprovechó para dotar a todos sus modelos de mecánicas diésel de última generación. La política de ventas del Alfa Romeo 159 tampoco fue muy acertada, con una oferta mecánica cambiante y unos equipamientos muy parecidos entre si y con diferencias de matiz. Sea como sea, catalogar al 159 de error me parece una hipocresía y una forma de evitar reconocer que el error estuvo en su gestión.

Aunque ya desparecido, el Alfa Romeo 159 sigue manteniendo un diseño actual, con la personalidad que le falta a casi toda su competencia, y sigue haciéndome girar la cabeza a su paso.

Por cierto, por si alguien lo quiere saber, también sigo escuchando las canciones de Dalida…

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