Médico, taxista, ambulancia o funeraria (pero siempre a la puerta del hospital)

He de reconocer que hace tiempo intenté hacer una corrección en Wikipedia, porque encontré un error de esos que me irritan las pupilas en el artículo que trata, en castellano, sobre el Lancia Kappa. El caso es que dicha corrección nunca fue admitida “a trámite”, y en la enciclopedia virtual sigue apareciendo esa errata (y mis ojos siguen irritándose cada vez que lo veo). No sé que tipo de pruebas, conocimientos o documentos habrá que aportar para editar un contenido de Wikipedia pero, después de varias semanas buscando información sobre los Ford Granada y los Seat Milquinientos, he llegado a la conclusión de que no se puede ser más arbitrarío en este sentido. Incluso en muchos casos, la información se contradice sólo con cambiar el idioma del artículo.

Todo esto quiere decir que en ocasiones me tengo que fiar de la información que encuentro en los clubs de aficionados a determinados coches, y eso me mosquea mucho y me preocupa que, alguien que presume tanto de conocer un determinado coche, no le encuentre ni un sólo fallo, y yo me hago un viaje de 1.000 kilómetros con cualquier coche y encuentro problemas por todas partes, conduzca el coche que conduzca. Es una virtud mía capaz de desquiciar a más de un mecánico…

Dicho esto, voy a hacer las cosas a mi manera. Es decir, sólo a base de mi conocimiento y de aquella información que he ido buscando y encontrando en distintas páginas de la red de (enr-)redes que he considerado como fiables. Esto no quiere decir que yo tenga la verdad absoluta, porque tampoco lo pretendo; tan sólo me limito a expresar mi opinión sobre datos objetivos. Dicho esto, y diga lo lo que diga Wikipedia, voy a contar a mi manera la historia comercial del Fiat 1800, que fue el primo rico del Seat Milquinientos, coche que siempre me ha llamado la atención y que siempre me ha gustado.

El Fiat 1800 se presentó en el Salón del automóvil de Ginebra de 1959 como sucesor de los Fiat 1400 y 1900. Respecto a estos, el nuevo Fiat 1800 destaca por unas líneas muy americanizadas, con unas grandes aletas traseras y gran cantidad de cromados por toda la carrocería que, con sus trazos rectos, quería romper cualquier relación con las bulbosas y redondeadas líneas del Fiat 1400. Hay quien afirma que se inspira en el Lancia Florida, pero bueno, no voy a perder tiempo buscando semejanzas donde nos las hay…

Otro detalle muy importante y valorado por el público fue el aumento de la longitud total del coche en 20 centímetros, que le hacía un coche más “señorial”. El Fiat 1400, con 4,3m de longitud total había sido un vehículo usado en muchas ocasiones como coche de representación, pero muy criticado por su compacta trasera.

En el apartado técnico disponía de la típica disposición mecánica de la época: motor longitudinal y propulsión (vamos, tracción trasera). Los bloques, todos de seis cilindros con árbol de levas lateral, eran de nuevo diseño, así como la suspensión delantera, con ballestas y barra de torsión. El equipo de frenos se confió a cuatro tambores y el cambio, siempre de cuatro velocidades, tenía el selector en la caña de dirección.

La oferta mecánica inicial fue simple; o nos quedábamos con el 1800 de 75 caballos o con el 2100 de 82 caballos. Teniendo en cuenta que hablamos de 1959, no puedo más que afirmar que eran unas potencias respetables, aunque debido al elevado peso del conjunto, las aceleraciones y recuperaciones siempre fueron tildadas de discretas.

En 1960, a los pocos meses de la presentación de la berlina, aparece en el mercado la versión Familiare, pudiéndose considerar el primer familiar europeo que no tenía estética de furgoneta, lo que permitió también alejar este tipo de carrocerías de la visión de herramientas de trabajo.

Fue también con vistas para el año 1960 cuando el departamento de carrocerías especiales de Fiat diseñó los modelos Speciale, o las versiones con carrocería alargada Passo Allungato y President.

Desarrollados como variantes más equipadas tanto del 1800 como del 2100, el acabado Speciale se reconocía por un frontal quizás excesivamente adornado con barras transversales cromadas, por el frontal con cuatro faros de diseño americanizado. En si interior se podía distinguir el uso de unos materiales con un poquito más de calidad. Lógicamente había otros detalles diferenciadores, pero ya eran de mínima importancia.

En lo que respecta a la carrocería alargada, desarrollada en colaboración con el carrocero Francis Lombardi, se ofreció en dos versiones distintas:

Por un lado, el modelo ecónomico Passo Allungato, se trababa de un Fiat 2100 capaz de albergar en su interior a ocho ocupantes en distribución 2+3+3, y fue un coche muy usado como taxi.

El modelo lujoso President, fue una adaptación lujosa del Passo Allungato. Su interior era sumamente lujoso, tanto en detalles como en materiales e, inicialmente, su venta estaba reservada a dignatarios italianos o vaticanos.

En 1960 aparece el modelo 2100 HydraMatic, dotado de un cambio manual con embrague pilotado. Esto quiere decir que había que cambiar de marcha con la mano pero sin pisar pedal de embrague.

En 1961 se produce la primera revisión mecánica del modelo. Por un lado se incluyen frenos de disco delanteros en todos los modelos. Por otro lado, se modifica la oferta motriz. Así, el modelo Fiat 1800 aumenta su potencia hasta los 86 caballos y el modelo Fiat 2100 es sustituido por un nuevo Fiat 2300, con un motor de 105 caballos y reconocible por incorporar el frontal de cuatro faros que todos recordamos de los Seat 1500. Es muy importante saber diferenciar el frontal de los Fiat 2300 respecto al de los Fiat 1800 y 2100 Speciale!!!

Cabe señalar que he leído en varios sitios distintos que el propio senador Agnelli usaba para ir a jugar a golf una versión especial llamada Fiat 2300 Familiare Lusso, construido sobre las base de un Fiat 2100 y dotado de un interior más lujoso y un motor más potente.

En 1962 aparecen dos modelos que tuvieron una relativa importancia en las ventas globales de este coche y que vinieron a cubrir ambos extremos de la oferta.

Como modelo de acceso, apareció en Fiat 1500L, dotado de un motor de cuatro cilindros y 72 caballos (75 a partir del año 1964).

Disponible sólo con el equipamiento más básico, el gran tamaño de su carrocería le permitía albergar en su interior hasta seis ocupantes adultos y si bien su motor era sólo de cuatro cilindros, tenía la misma potencia que los primeros Fiat 1800, pero con algo de peso menos lo que repercutía positivamente en las prestaciones. Su precio ventajoso, su menor fiscalidad, su mantenimiento más económico… y la misma imagen señorial de sus hermanos le convirtieron en un coche de éxito.

En el otro extremo de la gama, y como opción más lujosa de toda la gama, aparece el Fiat 2300 Lusso, como sustituto tanto de las versiones Speciale como del resto de versiones equipadas con el motor de 105 caballos.

El Fiat 2300 Lusso estaba a la altura, en dinámica y equipamiento, de todas las grandes berlinas de los años sesenta, pero costaba la mitad (es fácil entender la clave de su éxito).
Hubo una versión Fiat 2300 Coupé, diseñada por el carrocero Ghia, con 105 ó 136 caballos, según llevase carburador simple o doble, pero que por sus particularidades y porque se parece a la berlina Fiat 2300 lo mismo que un huevo a una castaña, no lo voy a incluir como un miembro de la familia 1800 / 2300. También hubo algún otro tipo de carrocería de dos puertas y varios tipos de carrocería familiar, pero no estaban hechas por Fiat.

Dicho esto, y porque no se produjeron más cambios en la gama hasta su cese de producción, puedo dar por concluida la historia de los Fiat 1500L, 1800, 2100 y 2300, y ahora vamos a ver, muy resumidamente, su relación con el Seat Milquinientos de fabricación española.

La carrocería del Fiat 1800 (y sólo la carrocería) del Fiat 1800 llegó a España en 1960 para ser montada sobra la base del Seat 1400B, dando lugar al Seat 1400C.

Estéticamente era igual que un Fiat 1800 (no confundir por favor con el Fiat 1500), pero su motor era de sólo 1.395cc y 58 caballos extraídos del mismo bloque de cuatro cilindros que llevaba el Seat 1400 ya desde el año 1953.

Fue en 1963, en la feria de muestras de Barcelona, cuando recibe el nombre de Seat 1500, tratándose en realidad de un Fiat 1500L realizado en Barcelona bajo licencia. Fue en este momento cuando la crítica especializada lo comenzó a comparar el el Dodge 3700 GT, en cuanto a lujo y comodidad de refiere (el Dodge equipaba un motor V8 de seis cilindros en línea de 165 caballos…) (corregido gracias a Doc Esparcia).

El modelo se fue beneficiando de las mejoras que se fueron introduciendo en su primo, el Fiat 1800, pero siempre, un par de años después. Y aunque más vale tarde que nunca, a parte de las modificaciones interiores (ceniceros, bolsas tras los asientos, tapizados…) la más aplaudida fue la adopción de los frenos de disco delanteros en las cuatro ruedas (corregido gracias a Ricard Manero).

En 1968, coincidiendo con el cese de producción de su primo italiano, el Milquinientos adopta el frontal bifaro que había estrenado el Fiat 2300 ya en 1962 y recibe ciertas modificaciones estéticas que lo asemejan al Fiat 2300 Lusso.

En 1971 aparecen los Milquinientos con motor diésel de origen Mercedes, disponibles con 1.8 ó 2.0 litros, recibiendo el nombre de Seat 1800 Diésel y Seat 2000 Diésel, con 46 y 55 caballos respectivamente. En el primer caso, la potencia era algo más que justita para mover al coche, aunque fue muy aceptado por el gremio del taxi. El modelo 2000 Diésel, con sólo 55 caballos y un precio que superaba las 200.000 pesetas (65.000 pesetas más que le gasolina) no tuvo tanta aceptación.

En 1972, el Seat Milquinientos fue sustituido por el Seat 132, mientras que sus primos italianos habían sido sustituidos, ya en 1968, por el Fiat 130, sin homólogo español.

Después del cese de producción del Milquinientos, aparecieron muchos fabricantes que realizaban las modificaciones necesarias para que los modelos de gasolina pudieran usar gasóleo. En otros casos, se sustituía directamente el bloque y el cambio por los que equipaba el Seat 132 Diésel, que era el bloque de dos litros de origen Mercedes que ya usaba el Seat Milquinientos Diésel.

Por desgracia, muchos españoles hemos conocido versiones “extrañas” del Milquinientos en situaciones dolorosas de nuestras vidas. Así, durante muchos años, tanto el coche fúnebre más extendido o la ambulancia más usada eran transformaciones realizadas sobre la base de nuestro querido “Milquini”.

Más extrañas, sin embargo, pero no menos curiosas son las distintas carrocerías que, tanto como proyectos o como series cortas, fueron presentadas sobre este popular Seat. Entre estas puedo destacar tanto las variantes PickUp, que si se llevaron a producción, como las variantes con carrocería cupé que nunca vieron la luz.

En los tiempos en los que se podía modificar de todo en un coche, es fácil entender que se podía ver todo tipo de variaciones (ajenas al fabricante) de cualquier coche que se vendiera en España. Del Seat Milquinientos, sin duda alguna, la que me parece una verdadera aberración es el modelo alargado con seis puertas y tres filas de asientos, que se hizo muy popular en el mundo de la tauromaquia. Estas carrocerías de seis puestas, que en Europa nos parecen una aberración (porque realmente lo son), gozan de mucha aceptación en los países del norte de África, y de hecho, hasta no hace mucho, había fabricantes que los ofrecían directamente de fábrica, como es el caso del Mercedes W123 (corregido gracias a Doc Esparcia).

Dicho todo esto, y sin desprestigiar a Fiat, pero sin pretender dar penita de Seat, me parece justo reconocer que, en el caso de estos dos primos lejanos, el fabricante italiano actuó con una cierta dejadez respecto al modelo español. Mientras los Fiat eran unas grandes berlinas muy cómodas para hacer kilómetros, los Seat nunca pasaron de ser “cestos de carretera” inframotorizados, algo que se acentuó con la llegada de los diésel. No sólo nunca se ofreció un Milquinientos con motor de seis cilindros o con cambio semiautomático, sino que el único modelo disponible con el nombre de Seat, se correspondía con la versión más básica del Fiat. Era justo? Yo creo que no, y considero que la marca Seat bien se hubiera merecido un Milquinientos con algo más de potencia. Sólo como comparación, cuando en 1972 comenzó la comercialización del Seat 132, éste ya montaba motores de gasolina de 95 y 105 caballos.

Ya para finalizar, toca el momento de la confesión. Me encantaría conducir un Fiat 2300 Lusso Familiare, jeje.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s