Cuando la segunda parte es buena

No nos engañemos; cuando se pone en el mercado un coche que puede ser estéticamente diferente sólo pueden pasar dos cosas en función de la marca que haya tenido la osadía (o coraje) de colocar algo con personalidad en un mercado lleno de diseños sosos, aburridos y repetitivos.

Si quien pone la “rareza” en el mercado es un fabricante asentado, con buena reputación y con buenas campañas de publicidad, el coche puede llegar a ser un éxito, como por ha sido por ejemplo el caso del Nissan Qashquai o de los primeros Ford Ka y Renault Twingo, que fueron coches con estéticas personales pero que fueron aceptados por el gran público. Pero qué pasa cuando quien se desvía de los cánones establecidos es una marca como Fiat? Hace un tiempo puse el ejemplo del Fiat Multipla, pero hoy me toca hablar un poco de la segunda generación del Fiat Croma.

Me centraré en la segunda generación, porque el primer Fiat Croma, comercializado entre los años 1985 y 1996, fue un coche relativamente bien aceptado por el mercado.

Fruto del proyecto Tipo Quattro, que dio también lugar a los Alfa Romeo 164, Lancia Thema y Saab 9000, el Fiat Croma de primera generación era una berlina de dos volúmenes y medio, con 4,50m de longitud y un gran porton trasero. Llevaba motores desde 75 a 159 caballos y fue este Fiat Croma el primer vehículo en equipar, en 1988, un motor diésel de inyección directa (Otros dicen que fue el Austin Montego, también en 1988). Sea como sea, por lo que he dicho anteriormente, se pude decir que el Fiat Croma de primera generación era un coche ideal para el conductor medio, no??? Pero, veamos que pasó con la segunda generación…

Presentado en el año 2005 como supuesto sustituto del Fiat Marea, el Fiat Croma II suponía el retorno de Fiat a las berlinas medias. Contaba con una única carrocería de 4,76m de longitud a medio camino entre turismo familiar y monovolumen. De hecho su altura era de 1,60m

Este nuevo concepto de Comfort Wagon, diseñado por Giugiaro estaba realizado sobre el chasis Epsilon I de General Motors, lo que le emparentaba con los Saab 9 3 y los Opel Vectra / Signum, por lo que es fácil comprender que compartía con sus primos toda la oferta mecánica y detalles tan particulares como el arranque con bloqueo del cambio entre los asientos delanteros (100% Saab).

En el interior del coche, lo que más destacaba era el suelo plano y el gran espacio disponible para el habitáculo, con cinco auténticas plazas tanto por espacio longitudinal como por altura disponible hasta el techo, algo en lo que fallan la gran mayoría de coches de su tamaño. Además, si se equipaba al coche con el techo solar panorámico, la luminosidad y sensación de amplitud era aún mayores si cabe.

El salpicadero, tenía un diseño bastante simple, bien ordenado y, según modelo, podía estar equipado con navegador, varios tipos distintos de equipos de audio, control de crucero o con climatizador automático de dos zonas. En el mercado español se ofrecieron de principio tres acabados (Active, Dynamic y Emotion) y siempre gozaron de una buena relación precio / equipamiento. En algunos mercados, se ofreció un modelo menos equipado que el Active dirigido a taxis y flotas.

En lo que respecta a la oferta mecánica, en gasolina, el Fiat Croma se podía escoger con la motorización 1,8 de 140cv o 2,2 de 147, ambos tomados directamente de Opel. Para evitar duplicidades, en muchos mercados se ofrecía el 1,8 con cambio manual de cinco velocidades y acabados Active o Dynamic mientras que el 2,2 se reservaba al cambio automático de seis velocidades y acabado Emotion (digo esto porque si es cierto que hay modelos 2,2 con cambio manual).

La oferta de mecánicas diésel del Fiat Croma giraba en torno a dos bloques desarrollados íntegramente por Fiat. Por un lado estaba el bloque de cuatro cilindros y 1.910 centímetros cúbicos que ofrecía 120 ó 150 caballos (8 ó 16 válvulas). En el tope de la gama se encontraba el bloque de cinco cilindros con 2.397cc y 200 caballos, ligado exclusivamente al cambio automático de seis velocidades. Ha sido este último el único Fiat Croma que he probado, y debo reconocer que se trataba de un coche sumamente cómodo de suspensión y muy apropiado para hacer muchos kilómetros, aunque también es cierto que a pesar de los 200 caballos, no era un coche para una conducción decidida.

De veras, que después de leer hasta aquí, y si dejamos su particular silueta de lado, me parece que he hablado de un coche que puede considerarse de “absolutamente normal”, no?

El caso es que yo lo veo tan normal y, además, tan práctico, que debo reconocer que cuando en enero de 2007 decidí cambiar mi antiguo Rover 75, el Fiat Croma Dynamic era uno de los coches que tenía en cuenta, aunque al final me quedé con un Fiat Punto. El caso es que aún a día de hoy pienso que hubiera hecho mejor compra con el Croma. No sé…

A finales del año 2007, el Fiat Croma sufrió la única actualización estética de toda su vida comercial, bastante desafortunada desde mi punto de vista.

Se le dotó de un frontal que lo asemejaba al Fiat Bravo, que había sido presentado unos meses antes, se mejoró la respuesta del motor 2,2 de 147 caballos con un incremento del par motor y apareció la versión Must, con un equipamiento aún superior al del Emotion, entre el que se puede destacar una tapicería de piel en color tabaco muy atractiva y un nuevo color azul brillante. Si cabe destacar que el fabricante dejó de referirse al Fiat Croma como un Comfort Wagon para pasar a llamarle Living Wagon, lo que se dice “una huevonada más“.

Si fue importante la introducción, en el año 2008, de una opción mecánica de bajo consumo denominada PurO2, que sobre el motor 1.9 M-Jet de 120 caballos consiguió bajar los consumos de 6,1 a 5,3 l/100km, sin que ello significase una merma importante en las prestaciones.

A pesar de todo, el coche cesó su producción en diciembre del 2010 sin que hubiera un sustituto claro del mismo. Algunos medios afirman que el es el Fiat Freemont el que lo ha sustituido (me río yo de algunos profesionales).

Lo que esta claro es que en un plazo prudencial, Fiat introducirá en España el Fiat Viaggio como sustituto del Fiat Bravo, que ya le toca también jubilarse. El Fiat Viaggio tiene una carrocería de cuatro puertas que bien puede ocupar el sitio que ha dejado libre el Fiat Croma, pero no nos podemos dejar engañar, porque el Fiat Viaggio, no deja de ser un compacto, no una berlina media.

En cualquier caso, el Fiat Croma ha muerto, y con él toda una tradición de berlinas medias en la casa turinesa. Volverá a ver el mercado algún Fiat grande? Yo creo que no, aunque también es cierto que con los futuros Lancia Flavia y Alfa Romeo Giulia se podrá atender la demanda del mercado… Sólo el tiempo lo dirá.

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