El Lancia Delta

No se necesita más que el nombre para presentar el modelo más conocido del fabricante trasalpino.

El Lancia Delta llegó al mercado europeo en 1979 para situarse un escalón por debajo del ocupado por el modelo Beta, cuyas ventas nunca fueron muy llamativas.

Con la intención de situar al Lancia Delta como referente de calidad y deportividad en el segmento de los vehículos compactos, se partió de la base del Fiat Ritmo, a la que se le añadió suspensión independiente en las cuatro ruedas y dos bloques de cuatro cilindros con árbol de levas en cabeza y culata de aleación ligera, capaces de ofrecer hasta 85cv en la versión 1500. Pero lo que más gustó al gran público del Lancia Delta fue su estética elegante y discreta inspirada en su hermano mayor, el Lancia Gamma, y la calidad de su cuidado interior, factores que le convirtieron rápidamente en el compacto favorito de la clase media-alta europea a pesar de su precio, algo elevado respecto a la competencia.

En 1982, se añadió al catálogo los modelos LX, dotados de elementos como los elevalunas, llantas de aleación, cristales tintados… que por aquel entonces sólo estaban presentes en vehículos de alta gama. Como detalle, puedo comentar que la campaña publicitaria venía de la mano de la actriz Catherine Deneuve, aunque su famoso “Oui, je suis Catherine Deneuve” le valió más críticas que aplausos a la actriz que, de todas formas, tampoco fue nunca conocida por su amabilidad…

En 1983, se le realizan pequeños retoques estéticos (parrilla, paragolpes y detalles de interior) que sirvieron para introducir la nueva gama. Por un lado se presentó la versión deportiva Delta GT con un nuevo motor 1600 que ofrecía 105 caballos en la versión atmosférica o 130 caballos en la versión turboalimentada. Con la incorporación de este nuevo motor, la motorización 1500 de 85 caballos quedó reservada para las variantes con cambio automático. También en este año comenzó la comercialización del Lancia Prisma, como versión de tres volúmenes del Delta y se presentó el llamativo Delta Selene dotado de un techo de lona que permitía descapotar totalmente al compacto de Lancia y que finalmente no llegó a producirse. Por último, también es 1983 cuando se deja de fabricar el Saab 600, que no era más que un Lancia Delta con los anagramas de la malograda marca sueca.

En 1986 se produce el segundo cambio importante en la gama de Lancia Delta con la generalización de la inyección electrónica. Aparece el modelo 1100 reservado en un principio para el mercado griego, se presenta el TB-DS con motor turbo diésel de 1.900 centímétros cúbicos, y el modelo 1600 Turbo aumenta de potencia hasta los 143cv. Pero si hay algo importante que pasó en 1986 es que nació la saga más exitosa y laureada de toda la gama Lancia Delta, los 4WD, reconocibles por su tracción integral y por sus cuatro faros frontales. Dotados de un motor turboalimentado derivado del Lancia Thema, con 1.995 centímetros cúbicos y 165 caballos, disponían de un sistema de tracción integral con diferencial central tipo Ferguson y trasero tipo Torsen con autobloqueo que en condiciones normales tenía un reparto de par 54/46. Se les dota también de un sistema de encendido capaz de evitar la carga máxima del turbo (efecto OverBoost) mientras no se alcancase la temperatura optima de servicio de la mecánica.


En 1988 aparece el primer Lancia Delta Integrale. Se trata de una evolución del HF 4WD dotada de un motor de 185cv. En 1989, con la incorporación de la culata multiválvulas, la potenciá subió a los 200 caballos (se reconocía por el abombamiento del capó) y se cambia el reparto de par entre ejes a 47/53, aunque en determinados mercados la potencia sigue estancada en 178 caballos por motivos fiscales.

Pero es en 1991 cuando nace el Lancia Delta Evoluzione, uno de los coches más deportivos y eficaces de la historia de la automoción, que lo convierte aún hoy, veinte años después, en un (caro) objeto de deseo.

A diferencia de los Lancia Delta 4WD anteriores, el nuevo Delta Evoluzione tiene los cuatro faros delanteros de igual tamaño, los pasos de ruedas están sobredimensionados y cuenta con un alerón trasero regulable en tres posiciones. En el apartado mecánico cuenta con mejoras en la suspensión, frenos y dirección para soportar mejor el aumento de prestaciones. El interior también fue mejorado respecto al resto de la gama con unos asientos deportivos recubiertos íntegramente en cuero o en tejido Alcántara. En cuanto al equipamiento,  contaba de serie con aire acondicionado, cuatro elevalunas y el cuadro de mandos con el mayor número de lucecitas jamas visto!!! En una palabra: impresionante.

En 1993 se presenta en sociedad una nueva generación del Lancia Delta, realizada en esta ocasión sobre la base del Fiat Tipo. Iba a recibir el nombre de Lancia Beta, pero dado el gran éxito de la generación anterior, se decidió en el último momento llamarlo Delta.

Por estética, se podía decir que era la variante de dos volúmenes del Lancia Dedra (sucesor del Prisma) y su diseño tenía la particularidad de que en vista 3/4 delantera (como la de la foto) su trasera parecía insinuar un tímido tercer volumen. Como era de esperar, este detalle podía gustar mucho… o nada, pero no dejaba indiferente a nadie porque producía un efecto un poco extraño, sobre todo en las versiones HPE con carrocería de tres puertas.

Este Lancia Delta no fue precisamente un coche muy revolucionario y a lo largo de su vida comercial se limitó a incorporar distintos avances técnicos del grupo Fiat. Donde si se se diferenciaba de la competencia era en su interior, con unos materiales y unos acabados un punto por encima de la competencia y con elementos tales como el ordenador de a bordo o el climatizador que formaban parte del equipo de serie en los acabados más completos.

Las versiones más deportivas estaban disponibles únicamente con carrocería de tres puertas y perdieron la tracción integral del modelo precedente. Además, ofrecían una estética un tanto alejada del lujo y la distinción que se suponían a un Lancia, y fueron duramente criticadas por la prensa.

En estas versiones de tres puertas (y posteriormente para la variante más económica del cinco puertas), la parrilla cromada delantera se sustituyó por una parrilla plástica pintada en el color de la carrocería. Por otra parte, las ruedas eran demasiado pequeñas en relación a la gran pesadez visual del coche y en el interior se le criticó que no hubiera heredado de los anteriores Delta Integrale la presentación tan cuidada y lujosa de los asientos y del salpicadero y que el cuadro de mandos ofreciera tan poca información. Sin lugar a dudas, este coche se salvo de la crucifixión por equipar por primera vez en un vehículo de su segmento un sistema de amortiguación variable y un motor turboalimentado de 190 caballos que hicieron disfrutar a más de un quemadillo.

En 2008 aparece la tercera y actual generación de Lancia Delta, realizada en esta ocasión, sobre el bastidor alargado del Fiat Bravo. Con una longitud superior a los 4’5m y una batalla de 2’7m este nuevo Lancia hace un guiño estilístico al Lancia Beta, situándose a medio camino entre un compacto y una berlina media.

Con la integración plena de Alfa Romeo en el grupo Fiat, este nuevo Lancia Delta deja de lado cualquier acercamiento hacía la deportividad para convertirse en un vehículo elegante, cómodo y silencioso y dotado del habitáculo más amplío de su segmento.

En el apartado estético, se introduce un nuevo lenguaje estético, con un diseño deportivo del frontal dominado por una gran parrilla cromada que da lugar a toda una serie de líneas tensas que recorren el lateral del coche y terminan en una gran luna trasera de cuerpo suspendido. Otra característica de su diseño es el techo flotante que parece estar suspendido en su parte trasera y cuyo diseño rinde homenaje al ingeniero italiano Pier Luigi Nervi y al arquitecto español Santiago Calatrava.

En lo alto de la gama Delta se sitúa el motor 1.8 Di Turbo con 200 caballos, inyección directa de gasolina, cambio automático de seis velocidades y suspensión pilotada capaz de catapultar al Delta hasta los 230km/h o de acelerar de cero a cien en menos de ocho segundos. Todo ello, a cambio de menos de ocho litros cada 100 kilómetros. Este Delta con aspiraciones deportivas puede elegirse en dos acabados bien diferenciados. Por un lado está disponible el lujoso Delta Platinum, reconocible por el techo negro brillante y por poder contar en exclusiva del color bronce sabana metalizado, además de por uninterior recubierto en asientos, puertas, apoyabrazos y salpicadero en piel Poltrona Frau. Por otro lado aparece el deportivo Delta S by MomoDesign, reconocible por el portón trasero negro, llantas oscuras y un interior negro con detalles amarillos en costuras y cuadro de mandos.

El próximo Delta… cómo será??? Sólo se sabe una cosa que será sustituido por un compacto más pequeño y por una berlina derivada del futuro Chrysler 200, pero tal como hemos visto en los últimos años, respecto los planes futuros de Lancia, mejor esperar a verlos en el concesionario.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s