Angeli i demoni

En estos tiempos que corren aún hay fabricantes que se empeñan en intentar convencer (a los que se dejen) de que para construir una berlina deportiva es necesario hacer un coche bajo, de habitáculo pequeño y de acceso restringido a los reyes del contorsionismo. Una vez que dicho experimento llega al mercado, se le infla el precio de forma exagerada respecto a la berlina de la que deriva y se dota de mecánicas de gasóleo y suspensiones gomosas, lo que pone en entredicho totalmente cualquier intento de deportividad… pero aún así, se vende… Y lo que es peor, bajo el nombre “cupé de cuatro puertas”!!! Pero por suerte, no siempre ha sido y hay quien supo entender que deportividad es no correr, sino saber que puedes hacerlo; y lo es más importante, hacerlo sin perder la compostura, quizás gracias a que en el momento de su comercialización disfrutó del record absoluto de aerodinámica y record en su categoría en rigidez torsional. Lógicamente, hay que ser sinceros, y es justo reconocer que era la berlina menos apropiada para carreteras en mal estado, pero lo suficientemente ágil para divertirse en familia entrelazando curvas (lo uno por lo otro, jeje).

La primera berlina deportiva que llegó al mercado moderno fue sin ningún tipo de discusión, el Lancia Kappa… y lo hizo con tres carrocerías bien distintas pero lo suficientemente amplias para sus pasajeros, así que voy a intentar resumir su historia con un poco más de detalle y sin tantos errores, no vaya a ser que alguien se pueda llegar a creer lo que wikipedia comenta en su artículo. Intentaré ser todo lo imparcial que pueda, pero no puedo garantizarlo, porque sin duda voy a hablar de un coche que me parece espectacular, que estuvo en casa 16 años y que se portó como todo un cavaliere.

El primero en llegar al mercado fue, en 1995, el sedan de cuatro puertas con la intención de suceder al más que exitoso Lancia Thema (y en mi casa al Peugeot 505). Lo primero que llamó la atención del público fue, precisamente, que no llamó la atención del público… Se trataba de una berlina de diseño limpio, simple, sin estridencias y sumamente discreto. Su aerodinámica carrocería no era tan larga como se esperaba, y con 4,69m estaba claramente por debajo de sus supuestos competidores, sin embargo su 1,83m de anchura y 1,46m de altura dibujaban un habitáculo amplio y luminoso que la marca supo decorar con salpicaderos negros o bicolores y tapizados de terciopelo, tejido Alcántara o cuero natural. A su vez, el maletero disponía de más de 500 litros de capacidad, tenía formas suficientemente regulares y estaba totalmente tapizado y escondía una rueda de repuesto de emergencia (125mm) y una caja de herramientas. Sobre sus avances mecánicos ya he hablando en su momento en esta otra entrada, así que vamos a ver cómo desembarcó en el mercado español…

Lo más importante para entender este vehículo, es que muy al estilo Lancia, su intención no era competir con sus coetáneos Mercedes E o BMW 5, sino que desde el primer momento se posiciono como una alternativa discreta y elegante frente a aquellos, quizás para un tipo de cliente más personal y con menos dependencia de la opinión pública, convirtiéndose entonces, en un competidor del Volvo 850, al que se asemejaba en opciones mecánicas, dimensiones de carrocería y precio. Sin duda, el estar diseñado y fabricado en Torino le imprimió carácter.

Cuando el Lancia Kappa llegó al mercado, lo hizo con dos niveles de equipamiento (LE y LS) que se distinguían en detalles de acabado principalmente, ya que compartían todos los elementos de seguridad, como el antibloqueo de frenos, el doble airbag (de serie en el mercado español) o la novedosa tercera luz central de freno, que en países como Italia, sólo era de serie en el acabado LS. Si entrar en muchos detalles, el acabado LS añadía sobre el LE la tapicería en tejido alcántara, las llantas de aluminio, los antinieblas, retrovisores térmicos y plegables eléctricamente y, según motorización, el asiento del conductor con regulación eléctrica.

En el apartado mecánico se ofrecieron desde un primer momento la nueva familia de motores modulares de cinco cilindros de 2.0 145cv y 2.4l 175cv, acompañados del 2.4td de 124cv. Las opciones más dinámicas venían acompañadas del elegante 3.0 V6 de 204cv y del guerrero 2.0t de 205cv, fácilmente distinguible porque no llevaban el marco cromado de las ventanillas que si llevaba el resto. Todos los modelos llevaban cambio manual de cinco velocidades, con posibilidad de automático para los motores 2.0 atmosférico y para el motor de 6 cilindros. Como curiosidad, el modelo básico de 145cv, si estaba equipado con cambio manual, se ofrecía en dos configuraciones. La “confortable” con cambio largo (4+E) o la “deportiva” con suspensión más dura, cambio más corto y, a diferencia de la opción confortable, alcanzaba su velocidad máxima en 5ª velocidad.

En 1996 se el añadió al motor 2.0 atmosférico el sistema de inyección variable, que le regaló 10cv más, pero a un régimen superior de revoluciones (155cv/6.500rpm frente 145cv/6.100rpm). Decir también que se aprovecho para solucionar un defecto de diseño del sistema de refrigeración del motor turbo diésel… pero sin duda, la gran novedad fue el lanzamiento de sus hermanos cupé y familiar. El Lancia Kappa Coupé fue una interpretación del modelo Gamma, y contaba con 12cm menos de longitud total, recortados íntegramente de la batalla (y por tanto, del espacio para los pasajeros de los asientos traseros). No fue muy exitoso y de hecho, se fabricaron poco más de tres mi unidades, todas ellas con motor de gasolina, aunque por Italia circulan algunas unidades con el motor 2.4td que algunos directivos de la marca mandaron construir para su uso. Como novedad, el Lancia Kappa Coupé incluyó un programa de personalización interior llamado Kaleidos Leather, por el que se podía elegir un tapizado interior en piel de varios colores, unos afortunados y otros… en fin… (para gustos). Eso si, siempre de la mano del fabricante italiano Poltrona Frau.

El modelo familiar, el Lancia Kappa St.W. mantenía todas las medidas exteriores del modelo berlina y, fiel a su carácter, también se reconoció por su línea discreta, pero no por ella, exenta de la elegancia que acompaña a todo Lancia.

Quizás no todo el mundo lo sabe, pero el Lancia Kappa St.W. fue el primer coche del mundo en disponer de un dispositivo eléctrico capaz de generar la energía que necesitaba para su funcionamiento; la amortiguación trasera Nivomat, capaz de mantener la altura del vehículo con independencia de la carga, no estaba conectado al sistema eléctrico principal del vehículo, sino que los propios amortiguadores, en el movimiento habitual de compresión y extensión generaban la energía suficiente para en funcionamiento del sistema. En otro orden de cosas, aunque la capacidad del maletero era similar al del berlina, la posibilidad de utilizar toda su altura e incluso de abatir los asientos traseros, otorgaba una capacidad de carga sin igual, y todo eso sin perder la robustez torsional que caracterizó a este vehículo.

En 1998 se sometió al Lancia Kappa a un ligerísimo rediseño… tan ligero que muchos concesionarios “disfrazaban” las unidades en depósito para asemejarlas a las nuevas. Cómo lo hacían??? Pues pintando la banda protectora de los paragolpes en el color de la carrocería, y nada más!!! También se modificó el diseño de las llantas de todos los modelos, se cambió el volante y se ofreció el salpicadero negro/negro frente a los anteriores negro/beige. En el apartado técnico, la segunda serie si que aportó alguna novedad más que en el apartado estético. Los más importante fue la aparición del motor turbo diésel de inyección directa 2.4 jtd de 136cv. También fue nuevo el motor de cinco cilindros 2.0 tb 20cv de 220cv, capaz de catapultar al Lancia Kappa hasta los 247 km/h.

Como era de esperar, el Lancia Kappa fue coche que se mantuvo vigente durante toda su vida comercial y aprovechando esta remodelación de 1998, se introdujo, de serie u opción, los faros de descarga de xenon, manejo secuencial del cambio automático, navegador integrado por pictogramas, control automático de velocidad… y algún detalle más que le permitieron mantenerse en el mercado hasta el año 2001, cuando fue sustituido por el Lancia Thesis.

Cuál es la importancia del Lancia Kappa en la historia de Lancia??? Está claro; fue el último Lancia deportivo. Todos los Lancias diseñados y comercializados con posterioridad, ya tenían un enfoque hacia el confort mucho más acusado que el Kappa, y carecen de la agilidad de éste… Por otra parte, fue el primer italiano que entró en mi casa, y el papá de toda una serie de Fiat y Lancia que desde entonces han compartido cochera!!!

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